Cambios físicos a los que se enfrentan las embarazadas

El embarazo produce muchos cambios en el organismo. Estas transformaciones fisiológicas se dan en la piel, en la sangre, en la vejiga, en los pulmones y en los riñones. Algunos son de menor consideración y otros podrían llegar a ser más importantes. Sin embargo, ninguno de estos es anormal.


En una etapa del embarazo, se propicia un aumento en el volumen de la sangre, la cual se necesita en el momento del parto. Allí se pierde desde 200 a 300 centímetros cúbicos y, por eso, el organismo tiene que estar preparado para asimilar esta pérdida sin que la persona se afecte.
El sistema digestivo también cambia
El primer trimestre de embarazo, es donde se ven los cambios en el sistema digestivo. La mujer embarazada inicia con una intolerancia gástrica, tiene reflujos y agrieras. Así mismo, se producen náuseas y vómito.
También empiezan a tener estreñimiento, el cual produce hemorroides si no se cuida bien. Este estado se maneja con una alimentación rica en fibra, además de jugos y abundante agua.
Así mismo, es importante balancear los alimentos que contengan grasa, ya que existen cambios a nivel de la bilis y el espesamiento de esta genera una mayor predisposición a sufrir de cálculos.
La transformación del músculo y el esqueleto por unos ‘kilitos’ de más
En la embarazada, la parte del cuerpo que más sufre, por el aumento de peso, es la columna dorsolumbar, o sea, la región dorsal y lumbar. En este estado, una mujer aumenta de 9 a 12 kilos. Sin embargo, puede llegar hasta los 16 y 18 kilos de más. Las variaciones que se presentan en la piel son acné, manchas en los pómulos y en la región frontal, piquiña y estrías.
Las manchas, llamadas científicamente cloasma, aparecen en la piel de algunas mujeres que sufren de hipersensibilidad al sol. Por esta razón, es importante cuidarse con protectores solares.
Las piquiñas, que se conocen como el prurito del embarazo. En este caso se debe consultar con el dermatólogo.
Las estrías se dan por el estiramiento de la piel
Se manifiestan de distintas formas, debido a la calidad e hidratación de la piel. Si la mujer está bien hidratada y bien alimentada, tendrá menos rupturas en la piel. Para evitar la aparición de estas, es recomendable realizarse masajes con aceite de almendras y de naranja.
En el sistema urinario también hay variaciones
La mujer tiene un aumento en la frecuencia urinaria; a medida que avanza el embarazo, la vejiga disminuye su capacidad. Por esta razón, ellas orinan tanto, porque la cabeza del bebé hace compresión sobre la vejiga.
Al final del embarazo, comprime el útero y así se disminuye también la capacidad respiratoria; por esta razón es que las embarazadas al final tienen que dormir casi sentadas.

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